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Culpa materna: cuando querer a tus hijos no evita sentirte agotada
La maternidad puede traer amor, ternura, orgullo y momentos muy bonitos. Pero también puede traer algo de lo que se habla mucho menos: culpa. Culpa por perder la paciencia. Por necesitar estar sola. Por no estar disfrutando como imaginabas. Por echar de menos tu vida de antes. Por pensar, en algún momento difícil: “¿Y si no lo estoy haciendo bien?” Y entonces, además del cansancio, aparece otra carga: sentir que no deberías sentirte así. La culpa materna no significa que seas
infoboadilla
14 oct3 min de lectura
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